El consumo de carne mostró un repunte en el último año, a pesar del incremento significativo del precio. En este contexto, el consumo registró una suba interanual del 2% por personas, y se ubica en unos 48,3 kilos por habitante. El aumento interanual de la carne vacuna fue del 80%.
Los consumidores argentinos modificaron su dieta, el pollo y el cerdo reemplazaron en gran medida el consumo. El caso del cerdo hubo consumo récord de 17 kilos per cápita.
