La aprobación del Presupuesto dio al Gobierno la sensación de gobernabilidad y orden institucional. Sin embargo, el transito para lograrlo muestra que la misma será compleja durante 2026.
Detrás del éxito parlamentario, quedaron expuestos los límites de la estrategia económica y la fragilidad del sistema financiero.
El ministro de Economía apostó al Plan Colchón para captar dólares para el sistema financiero, pero la Ley de Inocencia Fiscal colisiona con las normativas antilavado del BCRA y de la UIF. Los bancos no pueden aceptar fondos sin declarar el origen ya que pueden provenir de actos ilícitos y quedar legal y judicialmente comprometidos.
Para adelante, el 2026 presenta una agenda legislativa social, con fuerte fricción con la CGT y los gobernadores. Sectores opositores ya manifestaron que no pueden estar a la defensiva de las propuestas del gobierno, sino que es necesario plantear proyectos alternativos que contrarresten las reformas impulsadas por el gobierno nacional.
