A pesar de que la actividad económica y el PBI crecen, la producción va en sentido contrario. La caída del empleo refleja como golpeó la política económica y la crisis por la que atraviesa el sector productivo e industrial del país; especialmente los sectorres textil, metalúrgico y automotor.
En los primeros años de la administración libertaria, se perdieron 21.046 empleadores, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), mientras que la desaparición de estas empresas se tradujo en una caída de más de 270.000 puestos de trabajo.
