La morosidad de las familias continúa en aumento, ascendió a 8,8%, nuevo máximo desde 2010, mientras que el indicador correspondiente al segmento de las empresas se situó en 2,3%. De acuerdo a datos del BCRA.
Según datos oficiales, la morosidad de las familias se triplicó el último año, destinando la financiación para consumo diario.
A su vez, las previsiones totales del sistema financiero representaron 97% del saldo de crédito en situación irregular y alcanzaron 5,1% del total de las financiaciones al sector privado.
