Según datos del INDEC, durante el gobierno de Javier Milei, los haberes de trabajos formales perdieron 6,4% del poder adquisitivo. En el último trimestre los salarios acumularon una caída de 1,7% real.
Esto es consecuencia de que los salarios registrados privados subieron 2,1%, y los públicos solo un 1,2%. El deterioro del empleo registrado es generalizados.
Al mismo tiempo, el Gobierno comienza con el tratamiento de una reforma laboral con caracter regresivo que flexibiliza el mercado de trabajo. La misma implica transferencia de recursos de la ANSES para financiar despidos sin causa, quita recursos a las obras sociales, cambia la organización de las vacaciones y horas extra, ajusta la jerarquía de convenios colectivos y redefine el concepto de salario para evitar litigios.
