El gobernador Osvaldo Jaldo viajará a Ciudad de Buenos Aires con una agenda marcada por la urgencia financiera y negociación política. Previo a la reunión con autoridades nacionales, se encontrará en la Casa de Salta, con Gustavo Sáenz y sus pares Raúl Jalil (Catamarca), Hugo Passalacqua (Misiones) y Rolando Figueroa (Neuquén). El objetivo del bloque de gobernadores “dialoguistas” es presionar a la Casa Rosada para regularizar las deudas que Nación mantiene con las provincias, con la promesa de acompañar al oficialismo en la reforma laboral.
El ministro de Economía, Daniel Abad, manifestó la mesa la necesidad de cobrar unos $95.000 millones correspondientes a la atención sanitaria de afiliados al PAMI, vital para evitar problemas antes de marzo, por la baja recaudación.
En las provincias la industria textil tucumana bajó su producción ante por las importaciones, y el endeudamiento familiar crece al ritmo de la inflación. En este contexto, Jaldo y sus pares le plantearán al ministro del Interior, Diego Santilli, que no están dispuestos a sacrificar sus recursos sin una compensación razonable.
El Gobierno de Tucumán oficializó esta semana la registración contable de los pasivos que la Nación mantiene con la provincia.
Mediante el Decreto N° 3.923/3, firmado por el gobernador y publicado en el Boletín Oficial, se instruyó al Ministerio de Economía y Producción a consolidar los créditos que quedaron fuera del régimen de compensación firmado en septiembre pasado. Según las estimaciones oficiales, la deuda total asciende a unos $400.000 millones.
Este monto incluye: gastos en salud, la quita de subsidios al transporte y la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID). Costos afrontados por la provincia con recursos propios para evitar conflictos gremiales y sociales.
