La confianza de los consumidores continúa en descenso, consecuencia del ajuste económico y la incertidumbre sobre la recuperación del ingreso. El último informe de la Universidad Torcuato Di Tella, el Índice de Confianza del Consumidor se ubicó en 44,38%, esto representa una caída mensual del 4,7% y un descenso interanual del 6,09%.
El retroceso se explica por malas expectativas a futuro tras el dato de inflación de enero y por una percepción negativa sobre la situación económica personal.
En términos políticos y económicos, el dato aparece en medio del proceso de estabilización impulsado por el gobierno de Javier Milei. El impacto de las medidas sobre el ingreso real continúa golpeando el consumo masivo y no reactiva la activdad económica.
