En el 20% de los trabajadores con menores salarios la incidencia de la informalidad es del 84,8%. Es decir que ocho de cada diez trabajadores de los que integran el sector de peores ingresos trabajan en condiciones precarias, según datos del INDEC, en un informe reflejado por la UBA.
A su vez, cuatro de cada diez se desempeñan en empleos informales. La informalidad presenta diferentes grados dependiendo de la actividad, el género, la edad, el nivel educativo, la región, el tamaño de la empresa y, como ya se mencionó, los niveles de ingreso.
La UBA señaló que entre los asalariados la tasa de informalidad fue del 36,3%, la de los trabajadores por cuenta propia fue del 63,4% y la de los patrones del 28,7%. También existen diferencias según el género (42,5% para los hombres y 44,4% para las mujeres), edad (67,4% de los jóvenes), nivel educativo (67,5% en el caso de los trabajadores que no completaron su educación media).
Solo el 7,9% de las personas que viven en condiciones de pobreza y en edad de trabajar están desempleadas, y advierten que “el 59% tiene trabajo en la construcción, comercio, industria”, aunque eso no les permita mejorar su situación económica. Un 18% está ocupado en tareas de cuidado no remuneradas.
