Los repartidores de apps de delivery que piden dinero prestado a las mismas empresas para las que realizan los repartos pasaron a integrar un amplio segmento de personas endeudadas. Esto se da fuera del circuito bancario tradicional ya que este sector carece de scoring crediticio, según un informe emitido por el BCRA.
De acuerdo con los técnicos de la autoridad monetaria, la cantidad de deudores de plataformas creció un 122% anual.
El informe estipula que el saldo de deuda para los monotributistas de aplicaciones, se ubicó en un promedio per cápita de $900.000. Los denominados “trabajadores independientes” representan el 54% de los tomadores de estas líneas y concentran más del 62% del saldo total otorgado, evidenciando que las plataformas financian de forma directa a su propia fuerza de trabajo. En tanto, el 70% de esta deuda está concentrada en jóvenes menores de 40 años.
La ingeniería financiera de las apps garantiza un nivel de cobro alto, la plataforma descuenta de manera automática el saldo de la cuota directamente de las comisiones que el cadete genera por cada pedido completado, cobrándose en el origen antes de que el dinero llegue a la billetera virtual del trabajador.
