Los incendios forestales se convirtieron un grave problema para la región de la Patagonia, donde miles de hectáreas de bosques nativos fueron arrasadas por el fuego, casas destruidas, y animales muertos.
Esta escena no es nueva, sino que se repite todos los años. En este contexto, los bomberos cuentan con escasos recursos para combatir las llamas; en tanto el gobierno nacional envía escasa ayuda y reduce el financiamiento al Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF).
El Presupuesto 2026 estableció que el Servicio Nacional de Manejo del Fuego contará con $20.131 millones, una reducción real del 69% con respecto a 2023 y del 78,5% con respecto a 2025.
Así mismo, ambientalistas denunciaron que durante 2024, el Gobierno nacional ejecutó solo el 22 % del presupuesto asignado al SNMF. A esta reducción, se suma la caída en los informes de alerta temprana y de evaluación de peligro de incendios.
Además, Manuel Adorni anunció que el gobierno nacional derogará la Ley de Manejo del Fuego aprobada en 2020, que establece una prohibición de 30 a 60 años para la modificación del uso de tierras afectadas por incendios forestales; que buscaba evitar la explotación inmobiliaria o productiva de tierras arrasadas por el fuego, ante la sospecha de incendios intencionales.
