Para los países del Mercosur, y el complejo agroindustrial, el acuerdo es una oportunidad estratégica. Sin embargo, para Europa representa ceder mercados, especialmente en países donde la producción agrícola tiene fuerte peso político.
El acuerdo Mercosur–UE es una señal política, en la cual dos bloques económicos apuestan por reglas compartidas. Europa busca recuperar peso comercial en un contexto de conflicto entre EEUU y China; que dejó a la región en segundo plano.
El 85% de las exportaciones argentinas a la UE son productos agroindustriales; con protagonismo de la harina de soja.
