El Gobierno apuesta a lograr media sanción de la Ley Penal Juvenil durante las sesiones extraordinarias de febrero. Nación advierte que el avance dependerá de los tiempos parlamentarios y las prioridades fijadas por la mesa política.
La iniciativa del Ejecutivo es bajar la edad de imputabilidad a 13 años. Otros sectores del Gobierno apuestan por reducirla a 12 años.
La Casa Rosada prevé que la Cámara Alta vote el 12 de febrero modificaciones al régimen laboral y la Ley de Glaciares, mientras que Diputados tratará la baja de la edad de imputabilidad y el acuerdo Mercosur-Unión Europea. No descartan incluir la Ley de Emergencia Ígnea por los incendios en la Patagonia.
El proyecto discute la edad y propone reformas al sistema penal juvenil con penas alternativas, control judicial y dispositivos de seguimiento para evitar que adolescentes imputados queden en libertad sin supervisión.
