El Gobierno manifestó que la renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC se debió a razones técnicas con trasfondo político.
Caputo aseguró que la salida fue “acordada” y “en muy buenos términos”. El conflicto fue la fecha de estreno del nuevo índice. Lavagna quería implementarlo ahora, mientras que las autoridades consideraban que debía implementarse cuando el proceso de desinflación esté consolidado.
El argumento oficial es evitar que la oposición cuestione la veracidad de la baja inflacionaria. Cambiarlo en el momento en que estás haciendo que todo caiga (…), cuando eso pase del otro lado van a decir que la inflación no cayó por el trabajo que hicimos sino por cambiar el índice”, sostuvo el ministro de economía.
El IPC que quedó en “stand by” se basa en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018 y otorga mayor ponderación a rubros como vivienda (servicios públicos), transporte y comunicaciones. Caputo minimizó el impacto estadístico del cambio.
