La economía argentina mostró un retroceso en los valores arrojados en el PBI per cápita casi 6%, esto refleja un deterioro en la capacidad de generar riqueza por habitante.
El problema es que aunque la producción agregada está por encima de los niveles promedio de comienzos de la década pasada, la población creció más que la economía.
Cada argentino, en promedio, genera menos riqueza que hace diez años. En términos cotidianos, supone menor capacidad de consumo, menor productividad. Aun cuando crece la economía por momentos, no logra mejorar estructuralmente el bienestar.
