El Fondo Monetario Internacional (FMI) elogió este jueves el sobrecumplimiento de las metas del programa que mantiene con la Argentina, pero advirtió de que el escenario “sigue siendo desafiante”, debido a los flancos débiles del apoyo político del programa, la necesidad de una “mejora en la calidad consolidación, fiscal“, y de una evolución a una política fiscal que ancle la inflación y permita la mejora en la acumulación de reservas, entre otros puntos.
En una conferencia brindada en el marzo de sus periódicos encuentros con la prensa, la vocera del Fondo, Julie Kozack, elogió el sobrecumplimento de las metas de la Octava revisión del programa de la Argentina con el FMI, que fue aprobada a nivel técnico el pasado 13 de mayo, y que aún necesita el visto bueno del directorio del organismo, que tratará el caso argentino en los próximos días.
Sin embargo, dejó muchas advertencias sobre el “apoyo político” al programa, la política para combatir la inflación y acumular reservas, y sobre la necesidad de acciones para contrarrestar “la delicada situación social”.
Una vez aprobada la revisión en cuestión, que será muy pronto, según la funcionaria, “Argentina tendría acceso a unos 800 millones de dólares estadounidenses, en términos del tamaño del desembolso” del programa suscripto por la gestión anterior y que reflotó este Gobierno.
Según el reciente entendimiento técnico, “este acuerdo refleja la fuerte apropiación y la implementación decisiva por parte de las autoridades, ya que todos los objetivos clave del programa se cumplieron con amplios márgenes. No obstante, el camino por delante para Argentina sigue siendo desafiante“, señaló Kozack.
Entre los planteos del FMI, “lo primero, solo para reiterar, es la necesidad de mejorar la calidad de la consolidación fiscal para asegurar su durabilidad y equidad, al tiempo que se protege a los más vulnerables”.
