El BCRA confirmó que la morosidad de las familias argentinas continúa en ascenso en mayo. El 12,8% se encontró en una situación de pago irregular. El incremento mensual fue de 0,7%.
La línea que muestra peores indicadores es la de préstamos personales; en ese rubro la morosidad llegó al 15,9%.
Las dificultades de las familias para afrontar sus obligaciones financieras en este segmento genera que los bancos mantengan en torno al 65%/70% las tasas de interés para estos préstamos, cuando las tasas pasivas, como las de los plazos fijos, se mantienen ya hace meses en el orden del 20%. Esto genera un impedimento para que el crédito al sector privado.
