En septiembre, las canastas básicas registraron un incremento del 1,7%, cifra que se ubicó por debajo de la inflación del mismo mes, que alcanzó el 1,9%. Aun así, el costo de vida mantuvo niveles que dejan a amplios sectores en situación vulnerable: según el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC), una familia tipo necesitó $1.632.505 por mes para no ser pobre y $738.690 para no ser considerada indigente.
La Canasta Básica Total mostró su menor aumento en un año, mientras que la Canasta Básica Alimentaria desaceleró notablemente desde el 2,6% registrado en julio y agosto hasta 1,3% en septiembre, consolidando una pauta más moderada en septiembre. En términos de montos mensuales, la línea de pobreza para un adulto se ubicó en $528.319 y la de indigencia en $239.058.
Los requerimientos varían según la conformación del hogar. Para una familia tipo (dos adultos y dos niños) el monto necesario para no caer en la pobreza fue de $1.632.505, mientras que para no ser considerada indigente el importe fue de $738.690. Un hogar de tres integrantes precisó $588.083 para no ser indigente y $1.299.664 para no ser pobre. En tanto, una familia conformada por tres adultos y tres niños necesitó $776.939 para la canasta básica alimentaria y $1.717.036 para la canasta total.
